domingo, 15 de junio de 2008

Autómata


Vivo como si quisiera ir un paso por delante preparándome el camino, pensando continuamente en lo que voy a hacer, planificando el futuro inmediato que siempre llega sin avisar, mucho antes de lo que esperaba.

Derrepente todo ha pasado, lo que planifíqué no siempre se ha cumplido, y ya es demasiado tarde para recuperar el tiempo empleado en hacer conjeturas y estudiar posibilidades... El presente se escapa como arena entre los dedos, y cuando cierro la mano ya no queda nada dentro.

sábado, 3 de mayo de 2008

Restos de un naufragio

No posees nada que no puedas perder en un naufragio.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Los buenos tiempos






la lluvia cae sobre el suelo gris,
el tiempo pasa y no puedo reir
la noche es larga, mi voz amarga
hoy he visto despertar el sol

y tus pupilas brillarán,
pero espera, descuida,
que ya verás
los buenos tiempos volverán,

pero espera descuida
que ya vedrán,
la lluvia los devolverá

domingo, 23 de septiembre de 2007

miércoles, 8 de agosto de 2007

La noche


"Porque ni el aire ni yo creíamos del todo en lo que habíamos hecho y visto durante la noche; y empezábamos el día despreciando las tareas, reconstruyendo en broma el amor, la amistad, la simpatía, el simulacro de la fe en los hombres, en sus cortas y feroces creencias."

Dejemos hablar al viento. Juan Carlos Onetti.

lunes, 30 de julio de 2007

Oz


El cobarde anhela valentía.
El tímido, audacia.
El inseguro, aplomo.
Y los tres marchan por el sendero de baldosas amarilla, camino de Oz, en busca del mago que acabe con la injusticia que la naturaleza ha cometido con ellos.

Pero no hay más magia que la nace de uno mismo. Es en el cajón de sastre, en el bote de Pandora, en el recoveco más recóndito de nosotros mismos, donde tenemos que buscar aquello que creemos no tener sólo por no haberlo sabido encontrar o por no poseerlo en el mismo grado que otros.

Así de simple y de complicada es la cuestión. No es más que una partida de ajedrez en la que movemos tanto las blancas como las negras. Siempre se gana aunque se pierda (será que no se puede tener todo). La dificultad está en que en el tablero de la vida todos los escaques son grises. Es en medio de ese gris donde tenemos que encontrar el brillo amarillo del sendero que nos lleva a Oz, para desde allí, ganada la batalla, chocar los chapines rojos y volver a casa.

Eso es sólo el principio. El regreso no es más que el inicio: nadie se basta así mismo. Reunida la valentía, la audacia y el aplomo que precisábamos , aún queda un asunto pendiente: para estar completos necesitamos a otra persona. En esta partida solo movemos ficha desde un lado del tablero. El riesgo es mayor… cabe perder.

domingo, 29 de julio de 2007

Volver


Regresar a casa no es siempre volver sobre tus pasos.
Hay muchos caminos.
Y campos, y estrellas que contar.
Y ciudades, y bares que cerrar.
Y muchas noches, demasiado hermosas como para dormir.
La sonrisa te delata, hoy no has dormido en casa.
Y a la vuelta, el amanecer.